Mantén los juanetes a raya

Los juanetes son patologías podológicas muy comunes, especialmente por su carácter hereditario. Conocer los antecedentes familiares es importante, pero el estudio ergodinámico de la marcha y las plantillas ayudan a prevenirlos y tratarlos de manera eficiente.

La forma de pisar es uno de los rasgos más característicos de una persona y, muchas veces, se transmite de generación en generación. Esto supone que si la forma de pisar es inadecuada y se mantiene durante años, se puedan producir todo tipo de patologías.

Los Hallux Valgus, conocidos normalmente como juanetes, son un ejemplo claro de patologías “heredadas” que podrían evitarse si se pone remedio a tiempo, por lo que buscar antecedentes en la familia es muy importante para prevenirlos.

Es común ver varios miembros de una misma familia que padecen juanetes, cada uno de ellos con un grado distinto de gravedad. Ahora bien, a diferencia de otras enfermedades o patologías genéticas, uno no nace con juanetes. Éstos se producen por la pisada heredada -especialmente por pies valgos o pies cavos– y por los continuos pasos que se dan de una determinada forma, además estos pueden agravarse si el calzado no es el adecuado.

Causas y prevención de los juanetes

Como hemos podido comprobar, la genética es la principal causa de la aparición de juanetes y aunque no se puede hacer nada en este aspecto, sí que se puede detectar la forma de pisar y evitar o reducir la sobrecarga que se produce en la zona. Para prevenir los juanetes recomendamos:

  • Evitar tacones elevados, cada centímetro aumenta la presión en la zona metatarsal.
  • No usar calzado con punta estrecha porque facilitan que el pulgar se deforme hacia adentro.
  • Realizar ejercicio descalzo.
  • Realizar un estudio ergodinámico de la marcha, especialmente con los primeros signos de la aparición de juanetes, para descubrir y corregir, si es necesario, la pisada con plantillas correctoras personalizadas.

Tratamientos

Si el juanete no se ha prevenido a tiempo y se encuentra en una fase avanzada, el único tratamiento posible es la cirugía. Dependiendo de la gravedad, se procede a un método quirúrgico u otro.

Existen diferentes técnicas: desde una cirugía abierta a cirugía de mínima incisión, en la que una fresa va “puliendo” el hueso en las zonas adecuadas para eliminar la zona engrosada de la articulación y mejorar la alineación del dedo.

Ambas cirugías consiguen grandes resultados, paro hay que considerar que la cirugía no elimina la causa, simplemente elimina el juanete que se forma como consecuencia de una pisada inadecuada. Si tras la operación, el paciente sigue caminando del mismo modo sin corregir la o las alteraciones que lo producen, el juanete puede volver a aparecer con el tiempo.

Es por ello que un estudio ergodinámico de la marcha y el uso de plantillas -sólo en casos que el podólogo considere necesarios- son vitales no sólo para prevenir los juanetes, sino también como método de tratamiento postquirúrgico.

En Ergodinámica llevamos más de 40 años al servicio de tus pies en los que hemos desarrollado una metodología propia en el estudio de la marcha, apostando por la tecnología más innovadora con el objetivo de mejorar tu calidad de vida,  porque para nosotros tu salud es lo mas importante.

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