Metatarsalgia: Qué es, cómo podemos prevenirla y cuál es su tratamiento

Nuestros pies no paran y siempre se llevan la peor parte de nuestro día a día. A todos nos duelen o molestan alguna vez, pero hay dolores que van más allá y que podrían indicar una lesión o dolencia que debe ser tratada.

Una de las más comunes es la metatarsalgia, un dolor que se manifiesta en la planta de los pies, concretamente en el metatarso (región entre el tarso y los dedos). A continuación descubriremos las características de esta dolencia así como las causas y algunos de sus tratamientos.

¿Qué es la metatarsalgia?

Se conoce como metatarsalgia al dolor o inflamación del metatarso, situado entre la zona media de la planta del pie y el nacimiento de los dedos. El metatarso es un punto sobre el que más peso se apoya al caminar o correr, esto provoca que sea proclive a sufrir dolores y padecer lesiones y, cuando esto sucede, se acaba generando un apoyo excesivo lo que provoca al dolor al paciente, especialmente al hacer ejercicio.

En un primer momento, el dolor desaparece con el reposo, pero si no se trata de forma temprana, el dolor puede afectar sólo al caminar o incluso sin tener que apoyar el pie. Habitualmente, la metatarsalgia se manifiesta o va acompañada de durezas o callosidades en la planta del pie que, en estadios avanzados, genera los conocidos “clavos plantares”.

Causas y síntomas

La causa habitual de la metatarsalgia, y la más común en los deportistas, es una mala mecánica en la fase de despegue al caminar que consiste en elevarse sobre los dedos. Esto produce una presión excesiva sobre la cabeza de los metatarsianos que produce dolor e inflamación con cada paso.

No obstante, hay otras muchas causas como el uso de un calzado inadecuado, especialmente con excesivo tacón, poca suela o con punta demasiado estrecha. Las deformaciones como; los juanetes, las fracturas, el neuroma de Morton (engrosamiento del nervio situado en el metatarsiano) o la propia morfología del pie, especialmente si es cavo, son también causas muy comunes de la metatarsalgia. Por última, también se deben tener si el paciente tiene es de edad avanzada o padece sobrepeso.

La metatarsalgia se manifiesta con durezas y callosidades y provoca en el paciente una sensación de dolor punzante, cercano a los dedos de los pies y que aumenta si se camina descalzo, sobre superficies duras y durante el movimiento o la práctica de ejercicio.

Tratamiento

En los casos más leves, el tratamiento habitual pasa por:

  • Aplicación de frío varias veces al día
  • Prescripción de anti inflamatorios
  • Reposo o cambiar hábitos deportivos (ejercicios de menor impacto)
  • Cambiar de calzado. Utilizar uno anatómico y de mayor comodidad con suela flexible, puntera lo suficientemente ancha y un tacón que no exceda los 2 ó 3 centímetros.
  • Usar plantillas personalizadas para reducir los puntos de presión excesiva, es de decir de descarga metatarsal u apoyo retrocapital.

Si todo esto no sirve, la metatarsalgia puede requerir de un tratamiento más directo, desde las infiltraciones de corticoides o la inmovilización por escayola (especialmente indicadas para los deportistas) hasta la intervención quirúrgica consistente en una osteotomía, es decir, el acortamiento del metatarsiano que provoca el apoyo excesivo y el dolor.

Prevención

Para evitar una metatarsalgia se debe intentar mantener un peso saludable por lo que la actividad física es muy recomendada, eso sí, siempre con un calzado adecuado y en superficies blandas o lo menos duras posibles. Evitar pisar de forma inadecuada, saber qué tipo de calzado es el más adecuado para cada paciente o si se padece alguna alteración mecánica o malformación, son posibles causas que se pueden evitar con un estudio de la pisada y el uso de plantillas diseñadas para cada paciente.

En Ergodinámica llevamos más de 40 años desarrollando una metodología propia del estudio de la pisada y diseñando plantillas que devuelven la calidad de vida a nuestros pacientes.

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