Cuida tu corazón este verano

En verano las condiciones de temperatura y el mayor tiempo que se pasa fuera de casa hacen que las personas que padecen enfermedades del corazón deban extremar sus precauciones.

El verano nos invita a pasar más tiempo fuera de casa, hacer deporte, ir a la playa o piscina y, en esencia, a disfrutar de nuestro tiempo libre con amigos y familiares. Esto, sumado a las altas temperaturas características de esta época del año, hace que tengamos que llevar a cabo estas actividades tomando todo tipo de precauciones, especialmente aquellas personas que padezcan o hayan padecido enfermedades cardiovasculares:

  • Moderar la exposición al sol: Aunque tomar el sol es necesario para metabolizar la vitamina D, los estudios demuestran que diez minutos son suficientes para hacerlo de forma adecuada por lo que no debemos abusar del sol y menos durante las horas de calor más intenso (11 a 17h).
  • Evitar cambios de temperatura bruscos: También es importante no someter a nuestro cuerpo a cambios bruscos de temperatura y una buena manera de evitarlos es evitar el baño en agua con temperatura inferior a los 25o.
  • Ejercicio sólo en horas de menor temperatura: El ejercicio es aconsejable durante todo el año, pero en verano todos debemos extremar las precauciones. En primer lugar, evitando las horas del día de más calor y, en segundo lugar, escogiendo deportes de menor impacto y que permitan mantener el cuerpo a buena temperatura y fresco (como la natación), especialmente si se padece alguna descompensación cardiovascular. Pacientes de insuficiencia cardiaca u otras enfermedades crónicas deben evitar el ejercicio al aire libre en condiciones de mucho calor y humedad a toda costa porque su corazón tiene una menor capacidad para eliminar el calor corporal.
  • Ropa adecuada: Ya hemos hablado en anteriores artículos sobre la importancia de la ropa para hacer deporte en verano. Prendas frescas, cómodas y transpirables, pero también gorros o sombreros que nos cubran la cabeza hasta las orejas y calzado cubierto para caminar por asfalto y ciudades.
  • Cuida tu dieta: También hemos comentado anteriormente las claves de la dieta en verano, pero para individuos con problemas cardiovasculares se aconseja evitar los excesos, las dietas centradas en un mismo tipo de alimento (especialmente los ricos en vitamina K, que reducen los efectos de los anticoagulantes anti vitamina K). En su lugar, se aconseja apostar por una dieta variada rica en cereales, fruta fresca, pescado azul, etc. (alimentos cardiosaludables). Reducir o eliminar las grasas saturadas, el café, la sal, el alcohol y, por supuesto, dejar de fumar.
  • Hidratarse abundantemente: Cualquier persona debe cuidar su hidratación en verano, pero para pacientes que toman anticoagulantes se recomienda un consumo de entre dos y dos litros y medios de agua embotellada, la corriente (especialmente si se viaja al extranjero) puede producir diarreas. En relación a la excesiva exposición al sol, si no nos hidratamos adecuadamente, puede aparecer una grave hipotensión o pérdida de conocimiento. Por lo que el agua, una limonada, helados y refrescos pueden ayudarnos. Si se toman diuréticos, hay que extremar las precauciones incluso revisar las dosis con el médico o el especialista, porque reducen el exceso de agua en el cuerpo. 
  • Bebidas veraniegas saludables: Dentro de la importancia de hidratarse en verano, encontramos que hay ciertas bebidas típicas de esta época que son saludables para el corazón. La cerveza, por ejemplo, disminuye el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares porque aumenta el colesterol buenoy el lúpulo tienen efectos antibióticos y antiinflamatorios, aunque obviamente hay que moderar su consumo. Los granizados son sanos por su gran contenido en agua y su bajo índice calórico, aunque los niveles de azúcar sí son significativos, por lo que también se debe moderar el consumo. La horchata es una bebida energética, rica en azúcares y grasas saludables, muy recomendables para pacientes de enfermedades cardiovasculares si no tienen sobrepeso y también para hipertensos por su bajo contenido en sodio y elevado en potasio. Y, por último, el gazpacho, que conserva todos los beneficios de sus ingredientes al no estar cocinados y es rico en vitaminas C y E, está repleto de antioxidantes, fibra y minerales y su consumo reduce la presión arterial.

En Ergodinámica Clínica, nuestros especialistas en cardiología y recuperación cardiaca pueden recomendarte un estilo de vida saludable y sin riesgos, no sólo en verano sino todo el año.

Cuida tu corazón este verano
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