Periostitis tibial: causas y medidas de prevención

Periostitis tibial: causas y medidas de prevención

La periostitis tibial es una lesión producida por diversas causas. Unos hábitos de vida y entrenamiento adecuados son claves para prevenirla y el tratamiento recomendado se centra en la comprensión, la terapia de frío y el estudio biomecánico.

 

Para los deportistas, o simplemente para aquellas personas que pasan muchas horas de pie, la periostitis tibial es una lesión bastante conocida. O al menos sí lo es la sensación de sobrecarga en gemelos y espinillas y la molestia localizada (como si se tratase de un cardenal) que provoca. Pero ¿qué es exactamente y qué la provoca?

La periostitis tibial es la inflamación del periostilo, que une la tibia y los gemelos, tibiales y peroneos.

Del mismo modo que otras muchas lesiones, no hay una causa única que provoque la periostitis tibial, pueden ser muchos los motivos que provoquen esta lesión y para identificarlos hay que entender el contexto del paciente.

A nivel general, un estilo de vida poco saludable (dieta, stress) o determinados hábitos en el trabajo, como conducir demasiadas horas o trabajar de pie, son las causas típicas de esta lesión fuera del entorno deportivo.

En el caso de deportistas y personas que entrenan de forma habitual, las causas suelen ser:

  • Entrenar constantemente sobre superficies duras, especialmente asfalto
  • Comenzar a entrenar o practicar deporte sin una preparación muscular previa y adecuada, así como una intensidad o volumen de entrenamiento excesivos
  • Utilizar un calzado inadecuado, especialmente aquellos con escasa amortiguación
  • Obviar los tratamientos musculares, por ejemplo no estirar o no acudir al masajista
  • Defectos biomecánicos: desde la forma del pie, el exceso de pronación a otros defectos de carga del cuerpo

Ante tal variedad de causas, la prevención y el cambio de hábitos (en la medida de lo posible) son básicos para evitar la periostitis tibial. En el caso de los deportistas por ejemplo; cambiar las rutas, no descuidar los estiramientos previos y el tratamiento posterior al ejercicio e incorporar a su rutina de entrenamiento una equipación adecuada, puede salvarles de sufrir tal molesta lesión.

No obstante, si el daño ya está hecho, utilizar vendajes comprensivos puede mejorar la sujeción, y aplicar frío con la pierna elevada (bien a través de hielo en la zona, bien mediantes productos de termoterapia), ayudará a bajar la inflamación, con lo que el dolor se verá aliviado considerablemente.

Entre todas estas técnicas preventivas y de solución de la periostitis tibial, es altamente recomendable realizar un estudio biomecánico. Dicho estudio permite localizar y diagnosticar aquellos defectos biomecánicos (como mala postura a la hora de caminar, correr o estar de pie) que suelen ser causa de problemas en el aparato locomotor. El estudio biomecánico permite al paciente corregir o minimizar dichos defectos o alteraciones, lo que se traduce en la prevención de lesiones, en este caso la periostitis tibial.

En Ergodinámica somos expertos en estudios biomecánicos. Estudiamos las inestabilidades producidas en marcha o carrera que puedan provocar dolores o lesiones con el objetivo de averiguar las causas de las mismas. Exploramos dónde, cómo y porqué se producen y ayudamos a nuestros pacientes a incrementar su rendimiento y mejorar su calidad de vida.

Periostitis tibial: causas y medidas de prevención
Califica este post