Pie diabético

Podología, tu aliada contra el pie diabético

El pie diabético es una de las alteraciones más comunes en los pacientes de diabetes y la causa de numerosas dificultades que, sin un tratamiento adecuado, pueden tener graves consecuencias. La podología es vital para prevenir y tratar esta dolencia.

Casi un 14% de los adultos españoles padecen diabetes, una enfermedad que está cada vez más presente debido a unos hábitos de vida poco saludables, el aumento de la obesidad, etc. Aunque el control de la glucemia ha mejorado mucho en los últimos años y la esperanza de vida de un paciente de diabetes es similar a la de una persona sin esta enfermedad, esta suele ir acompañada de muchas complicaciones derivadas de la hiperglucemia.

Ceguera, insuficiencia renal o infarto de miocardio son sólo algunas de las lesiones y enfermedades que tienen mayor presencia en los diabéticos que en los no diabéticos, pero uno de los trastornos más típicos es el conocido como pie diabético, una serie de alteraciones que afectan a la estructura del pie y que pueden provocar todo tipo de deformidades, lesiones o úlceras especialmente en aquellas zonas de apoyo o con alto riesgo de roce.

 

Causas y síntomas

 

Cuando los niveles de glucosa en sangre son inadecuados, llegando a producir una hiperglucemia persistente, los diabéticos padecen trastornos bioquímicos y biofísicos que afectan la estructura y función de los tejidos.

Otros factores, como la hipertensión o la hipercolesterolemia también provocan daños en vasos y nervios, lo que puede derivar en neuropatía.

Es en esta situación cuando puede presentarse falta de sensibilidad y mala circulación del pie, lo que puede provocar úlceras derivadas del roce continúo por una deformidad en los dedos o el talón, o de un traumatismo. Todas estas situaciones podrían cronificar y agravar la úlcera y llegar incluso a suponer la amputación de parte del pie.

 

Tratamiento

 

Una vez producida la úlcera, el tratamiento se enfoca desde 4 fases:

  • Resección de tejido infectado y necrótico y apertura de la úlcera para ver su extensión
  • Cura de la úlcera para potenciar la cicatrización y evitar complicaciones
  • Descarga: Buscar el apoyo “normal” del pie, sin sobrecargar la zona de la úlcera, mediante moldes, plantillas o zapatos adaptados.
  • Revascularización: Aumentar el aporte de oxígeno al pie sin esperar que la úlcera se complique. Puede ser abierta (by-pass) o endovascular (punciones).

 

Prevención

 

Para evitar todas las complicaciones y el largo tratamiento derivados de una úlcera, los pacientes de diabetes deben cuidar sus pies con mucha atención y detalle. Algunos consejos para prevenir las úlceras son:

  • Observar los pies cada día. Hay que controlar la aparición de rozaduras o heridas y prestar especial atención a la punta del dedo gordo, la base del resto de dedos, el talón, el exterior del pie y la planta.
  • No fumar, vigilar la dieta y llevar una vida activa. El tabaco, la mala alimentación y el sedentarismo obstruyen las arterias e impiden la circulación del oxígeno.
  • Cuidar la higiene. Lavar los pies a diario con agua templada (ya que si hay neuropatía y el agua está muy caliente podrían producirse quemaduras), secar minuciosamente y usar polvos de talco si se suda excesivamente.
  • Cuidar las uñas. Usar tijeras de punta roma para cortarlas, siempre rectas y sin cortar los lados para evitar que se encarnen. Es más recomendable incluso no cortarlas y limarlas una vez por semana con una lima de plástico o cartón.
  • Usar calcetines de fibras naturales, que no aprieten excesivamente el pie y preferiblemente de colores claros (para poder identificar rápidamente posibles heridas).
  • Jamás utilizar elementos como bolsas de agua caliente o mantas eléctricas para calentarse los pies.
  • Usar calzado cómodo y amplio, con holgura para todos los dedos. La sujeción es vital, por lo que se recomiendan zapatos y zapatillas con cordones o velcro y se debe revisar a diario el interior del calzado en busca de cualquier cosa que pueda dañar los pies.

 

La visita al pódologo de forma regular es muy recomendable ya que no sólo puede ayudar al paciente a cuidar ciertos de estos aspectos (como la forma correcta de cortar las uñas o la recomendación de un calzado), sino que también puede -junto a un médico- tratar las heridas una vez producidas o realizar un estudio biomecánico para mejorar la pisada y eliminar el sobreapoyo y todo tipo de presiones al caminar o correr.

En el área de podología de Ergodinámica Clínica, nuestros podólogos expertos pueden ayudarte a prevenir y tratar las afecciones del pie diabético con las técnicas más adecuadas y la más avanzada tecnología de diagnóstico y tratamiento.

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