¿Deportista amateur? La psicología deportiva puede ayudarte

¿Deportista amateur? La psicología deportiva puede ayudarte

Con bastante frecuencia se plantea que la psicología deportiva sólo es para deportistas que viven profesionalmente del deporte. Se cree que para obtener beneficios de esta disciplina se tiene que invertir mucho tiempo y recursos.

Aunque es cierto que son los deportistas de elite los que más demandan los servicios de psicólogos deportivos a tenor de la exigencia deportiva actual, el resto de mortales también podría servirse de las ventajas de trabajar con estos profesionales.

En el siguiente articulo nos dedicaremos a desmitificar algunas de las creencias que se ciñen sobre la psicología deportiva con la finalidad de acercarla a todas aquellas personas que practican deporte y que podrían beneficiarse de esta disciplina, actualmente en auge.

 

La psicología deportiva no sólo es útil para deportistas profesionales

A menudo se desconoce qué trabaja la psicología deportiva y sus ámbitos de intervención. Esta imprecisión limita el acceso a esta profesión y a las ventajas que con ella pueden obtenerse.

Son muchos los deportistas que, independientemente de su nivel deportivo, quieren mejorar sus habilidades psicológicas y/o presentan dificultades, miedos u obstáculos mentales normales en el transcurso de su práctica deportiva, limitando su rendimiento y/o disfrute.

Si tenemos en cuenta que cada vez realizamos pruebas de mayor dificultad y dureza, observamos que realizar una adecuada planificación resulta muy importante. Cuando uno no se dedica profesionalmente al deporte es normal que desconozca cómo prepararse adecuadamente. En tal caso, el asesoramiento de un psicólogo deportivo puede ayudar al deportista amateur a establecer objetivos realistas, a anticipar dificultades que pueden surgir, a planificar pruebas y a prepararse mentalmente según sea la necesidad personal y del reto, todo ello mediante herramientas psicológicas.

A menudo, los deportistas amateurs no gozan de todo el tiempo necesario para entrenar cómo lo hacen los deportistas profesionales. Esto implica la necesidad de optimizar los recursos y el tiempo acorde con la realidad de la persona.

Uno de los problemas actuales que observamos los profesionales del deporte es la inadecuación de los objetivos y cómo estos, en muchas ocasiones, no se ajustan a las posibilidades y a las condiciones de vida de la persona.

Este desajuste puede implicar lesiones evitables, afectación de otras áreas de vida (trabajo, familia, pareja o vida social) o “quemarse” del deporte por no obtener lo buscado a causa de unas expectativas erróneas. Para prevenir estas contingencias es recomendable contar con la ayuda de especialistas del deporte. Una de las funciones del psicólogo deportivo es asesorar sobre cómo plantearse los objetivos adecuadamente a corto, medio y largo plazo de forma realista y ajustada a la persona. Así cómo a desarrollar estrategias para conseguirlos.

Un ejemplo actual, sobretodo en el ciclismo de carretera, es el miedo que puede aparecer a sufrir un accidente o caída, sobretodo después de darse el siniestro. Si se ha sufrido tal percance no es difícil que la persona presente una sintomatología similar al estrés postraumático, manifestando pensamientos e imágenes negativas acompañados de ansiedad, estrés, sentimientos de desmotivación u otros, que ocasionan un malestar significativo al ciclista dificultando su práctica. Esta situación con la ayuda de un psicólogo deportivo puede superarse poniendo en práctica diferentes estrategias psicológicas que disminuyen el miedo.

 

El entrenamiento de habilidades psicológicas sólo se destina a deportistas con problemas

Erróneamente algunas personas creen que quien acude a un psicólogo deportivo es porque presenta problemas psicológicos. Este es un falso mito fundamentado en el desconocimiento y que dificulta que muchas personas requieran de la ayuda de este profesional porque ya “están bien del coco”.

Mayoritariamente, la psicología deportiva se ocupa de entrenar y mejorar las habilidades psicológicas aplicadas al deporte como la atención y la concentración, la autoconfianza, la motivación o la regulación del nivel de activación, entre otras.

Si bien es cierto, la psicología clínica del deporte sí se ocupa de alteraciones psicológicas como podrían ser los trastornos alimentarios, el abuso de substancias u otro tipo de psicopatologías.

 

La psicología deportiva no es mágica

Algunas personas creen que la psicología del deporte ofrece soluciones fáciles y rápidas. Pero la realidad es que para que sea efectiva, se necesita entrenar como se hace en otras áreas de la preparación deportiva como son la preparación física o la nutrición.

Los psicólogos del deporte no hacemos magia ni creamos superestrellas del deporte sin más. Nuestro trabajo se basa en el entrenamiento de habilidades psicológicas aplicadas al deporte y ello requiere tiempo y esfuerzo por parte del deportista.

El tiempo necesario para que sean efectivas las herramientas psicológicas dependerá de la necesidad personal y de lo que se estipule trabajar o entrenar, siempre consensuado entre el deportista y el profesional. Se realiza un asesoramiento personalizado adecuado a cada deportista. Las necesidades varían de un deportista u otro, así como de una modalidad u otra.

 

A modo de conclusión

Aclarados brevemente algunos de los mitos que rodean a la psicología deportiva y de plantear algunos ejemplos que ilustran como deportistas amateurs también pueden beneficiarse de contar con la ayuda de un psicólogo deportivo, confiamos en que más personas que practican deporte puedan tener conocimiento de estas ventajas y que estas sean aprovechadas.

Recordad que el cuerpo debe entrenarse pero nuestra cabeza también. Y para ello, no es necesario ser profesional.

 

Entrena tu mente… & ¡Be Positive!

 

Meritxell Bellatriu
Psicóloga deportiva en Ergodinámica clínica Barcelona
@meritxellbellatriu

Más información