Genu Valgo y Genu Varo: Causas, diagnóstico y tratamiento

La rodilla es el conjunto articular que resulta del encaje del fémur con la tibia en el centro de la pierna y junto con la cadera y las vértebras lumbares son las responsables de sostener gran parte del peso corporal.

Por su localización recibe fuerzas del suelo desde el pie, y del tronco desde la cadera, siendo imprescindible una correcta alineación para que exista un adecuado reparto de cargas y un buen funcionamiento.

Las desalineaciones más problemáticas que podemos encontrar en la rodilla son cuatro:

  • En el plano frontal: Genu valgo y genu varo
  • En el plano lateral: Genu flexo y genu recurvatum

Todas ellas provocan que la rodilla no esté alineada con la vertical, causando un mal reparto de peso y generando un estrés para todo el conjunto articular. Éstas a su vez ocasionan desequilibrios en cadena que originan sobrecargas tanto en estructuras blandas (músculo-tendón-ligamento) como en estructuras duras (hueso-cartílago).

En este artículo hablaremos de las dos primeras

Genu Valgo

El genu valgo es la desalineación de fémur y tibia que provoca que una rodilla se desvíe hacia dentro y se junte con la otra. Si se produce en ambas rodillas vemos las típicas piernas en X con la cadera desplazada lateralmente, así como también los tobillos.

Esta desalineación puede presentarse desde temprana edad hasta la edad adulta. Mencionar que en edades tempranas (3-5 años) suele ser habitual e incluso normal que los niños padezcan esta desviación, que debería corregirse durante los siguientes 2-3 años. Igualmente es recomendable acudir a consulta para asegurarnos que el problema se está corrigiendo. Si transcurrido este periodo la desalineación persiste, será necesario acudir a un especialista para corregirla y evitar así que vaya a más.

Genu Varo

El genu varo es la desalineación contraria al valgo, es decir, encontramos que una rodilla se separa de la otra. Si afecta a las dos rodillas observamos las piernas arqueadas en forma de paréntesis.

Al igual que el genu valgo, esta desalineación también puede ser normal en edades tempranas y suele corregirse durante el proceso de crecimiento. Si eso no ocurre, debemos acudir a un especialista para corregirla y que no degenere en problemas mayores.

Causas del Genu Varo y Genu Valgo

Las causas mas habituales por los que una persona puede sufrir estas alteraciones son:

Postraumática
Al sufrir algún tipo de lesión que afecta a la estructura y que no se recupera correctamente.

Hereditaria
Cuando existe una tendencia en algunos miembros de la familia a sufrir este tipo de alteraciones es habitual que sus descendientes puedan sufrir también éstos mismos problemas.

Mecánica
Generado por desequilibrios o desajustes en la acción de caminar y/o correr

Estructural
Cuando una pierna es más larga o corta que la otra

Consecuencias que conllevan

En unas piernas con los ejes bien alineados, el reparto de cargas se produce de manera equitativa, es decir, soportando cada pierna aproximadamente la mitad de nuestro peso corporal. Sin embargo, cuando se produce alguna de estas alteraciones, puede suceder que el reparto de cargas que soporta cada pierna se vea alterado, incrementando la carga que soporta una de las piernas y aligerando la de la otra.

En piernas bien alineadas, las articulaciones como la rodilla reparten la carga en toda su superficie articular. En articulaciones desviadas el peso se concentrará en la parte interna o externa de la articulación, pudiendo generar un desgaste prematuro en las zonas de sobrecarga.

 

Tanto si la desviación en varo o valgo se produce en una rodilla o en ambas, la cadera se puede ver afectada de diferentes maneras

 

Si el desajuste afecta solo a una de las piernas:

  • La cadera de la pierna afectada desciende comportándose como si fuera una pierna mas corta
  • Las dos caderas están a la misma altura pero como hemos comentado la estructura de la pierna afectada sufre una sobrecarga y desgaste prematuros.
  • La cadera de la pierna afectada está mas elevada porque esta pierna es mas larga que la otra y para compensar la dismetría se ha desajustado

 

Si el desajuste afecta a ambas piernas:

  • Si la desviación es en valgo, se origina una rotación interna de fémur, provocando a su vez un desplazamiento de ilíacos que desplazan el sacro hacia atrás. Esta posición más horizontal del sacro aumenta la lordosis lumbar (curvatura natural de la columna).
  • Si la desviación bilateral es en varo, el efecto resultante será el contrario. Tendiendo entonces a una rectificación de la lordosis lumbar funcional.

 

Estos desequilibrios pueden ser estructurales debido a la forma que tiene el fémur o la tibia. Sin embargo en muchos casos observamos rodillas que sin carga están alineadas correctamente, pero en carga sobre los dos pies o sobre un solo pie se desplazan en varo o en valgo. Incluso rodillas que andando mantienen la vertical pero en carrera se desplazan. Es lo que denominamos genu valgo o varo dinámico.

Estas desalineaciones tienen el mismo efecto a nivel lesional que el desequilibrio estructural. Su origen suele ser una desalineación del tobillo en carga, desencadenando una desalineación de abajo hacia arriba: pie-tobillo-rodilla-cadera-columna lumbar.

Diagnóstico

Exploración física
Nos ayudará conocer el estado de la musculatura así como su grado de estabilidad. Una musculatura fuerte nos aporta mayor estabilidad y ayuda a aliviar la carga que deben soportar hueso, cartílago y articulaciones.  También realizamos maniobras en las que forzamos la articulación para así conocer el estado de los ligamentos.

Estudio biomecánico de la marcha y de la pisada
Examina el funcionamiento y alineación de la rodilla caminando y corriendo, así como el reparto de pesos en ambas piernas. Gracias al estudio biomecánico de la marcha podemos determinar si las desalineaciones son la causa real o potencial de lesiones o patologías en dicha articulación o en las adyacentes.

Pruebas de diagnóstico por imagen
Así como por ejemplo la radiografía, resonancia magnética o ecografía. Éstas nos permiten conocer con gran exactitud el estado de las estructuras internas de la rodilla, tanto las blandas (ligamentos, tendones) como las duras (hueso, cartílago) y por consiguiente elegir el tratamiento o método de intervención mas adecuado teniendo en cuenta su estado.

Tratamiento

Cuando la patología no es muy grave o no se encuentra en estado muy avanzado el uso de plantillas correctivas unido al trabajo de refuerzo y reequilibración muscular de la extremidad inferior y core, suele desactivar los mecanismos de lesión por sobrecarga y estrés, siendo parte fundamental en el tratamiento de estas patologías.

En niños que todavía se encuentran en fase de crecimiento es posible corregir por completo las alteraciones mediante las plantillas, que deberán llevar hasta que se haya solucionado el problema.

Por el contrario, si la patolgía se encuentra en estado muy avanzado y/o ha degenerado en artrosis de la articulación, la solución puede pasar por la intervención quirúrjica (osteotomía, prótesis).

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